Conspiración para matar Internet
@tomasferrandiz
17/03/2010 - 10:54 h

Foto: Greything's
En los últimos meses han aparecido un montón de artículos, encuestas, estudios y estadísticas que tienen un denominador común: todos, de manera directa o indirecta, hablan de que internet parece estar viviendo su segunda burbuja. Pero no os dejéis engañar amigos. En realidad, detrás de esos inocentes articulillos se esconde algo mucho peor...detrás hay…(poner música de película de terror)... ¡¡¡UNA CONSPIRACIÓN PARA MATAR INTERNET!!! No me cabe la menor duda de que muchos empresarios, magnates, gurús, periodistas y asociaciones de diversa índole están aprovechando el panorama y la situación actual de crisis (donde parece que nada funcione bien) para intentar acabar con el que consideran uno de sus peores enemigos: la red.
A mucha gente, esto de internet no le hace ni puta gracia. Fíjate tú, ese medio marginal al que nadie le hacía caso hace apenas unos 10 años, es ahora el grano en el culo de muchos. No hay que buscar muy lejos para encontrar indicios de que algo tenebroso y oscuro se está tramando contra el mundo virtual. En España, la Ministra de Cultura y sus asociaciones amigas iniciaron en su día una guerra a muerte contra el medio digital. Un enfrentamiento bélico que hoy está en su punto más álgido, en una de sus más cruentas batallas. Desde sus ya famosas primeras declaraciones sobre la velocidad de acceso a la red, hasta la famosa disposición final incluida de “estrangis” en la Ley de Economía Sostenible, el plan de Sinde avanza pasito a pasito. Todo un grupo de culturetas y asociaciones del siglo pasado presionan y urden sus perversos planes capitaneados por ella. Porque creen que la red acabará con su estatus social y económico, y el miedo se apodera de ellos. Internet amenaza uno de los negocios más rentables del siglo y del que han vivido muy bien durante muchísimos años; el negocio de la copia. Y aunque no paran de recibir serios reveses dejándoles claro que por mucho que peleen no tienen nada que hacer, ellos insisten e insisten, como perros dándose cabezazos contra una pared.
Dentro de esta gran conspiración de magnitud mundial, encontramos también las declaraciones que el presidente de telefónica hizo hace unas semanas. Unas palabras que dejan mucho que desear y dan verdadero miedo. ¿Qué pasaría si las compañías de telecomunicaciones pusieran precio a las empresas por hacer negocio en sus redes? ¿Y si Google pagara por utilizar la infraestructura de telefónica? ¿Pero, y si Microsoft pagara todavía más que Google? Enrique Dans escribió un estupendo artículo sobre el tema, pero os adelanto que, de momento si esto sucediera os quedaríais sin Skype y la conexión a Facebook os iría demasiado lenta, así que tendríais que utilizar la basura de keteké. Para echarse a temblar.
A una escala todavía más épica, se encuentran gobiernos como el francés, que ponen en marcha leyes de control a la red, al más puro estilo Chino, y que el tiempo está demostrando que no sirven de nada. Eso sí, a diferencia de los Chinos, los Europeos utilizan un tono más político y elegante para cargarse la democracia de manera más disimulada.
Al otro lado del charco, magnates de la comunicación, como Rupert Murdoch intentan hacer que la red se tambalee, imponer sus propias normas y utilizar su poder para amenazar seriamente a unas empresas intentando crear alianzas con otras y así desestabilizar y dar un golpe de estado virtual. En definitiva crear su propia internet, un paraíso donde sólo entrarás si ellos te dejan y donde sólo verás lo que ellos quieran que veas, como ya sucede en el resto de medios que controlan. Les escuece que, con todo su poder y su dominio de los medios, internet sea el único que se les escape.
Además, últimamente y para ponerle guindas al pastel, no dejan de aparecer artículos que intentan destruir o desprestigiar la web 2.0 que hoy conocemos. Analistas de medio pelo a los que les encantaría que la red volviese a tambalearse como ya lo hizo a finales de los 90. Aparecen también infinidad de datos espeluznantes, como que las redes sociales no se sostienen comercialmente y pueden acabar desapareciendo. Incluso se habla de que exitosas fórmulas de microblogin, de gran aceptación social, no funcionan todo lo bien que dicen funcionar. Una guerra de datos oportunistas que no se sabe muy bien de donde salen, pero que se esparcen como la pólvora en una época donte todo lo relacionado con la palabra CRISIS se convierte rápidamente en noticia. Y es que la red todavía está en proceso de crecimiento y a día de hoy goza de una salud envidiable. Es evidente que la crisis ha afectado algo en su rápido desarrollo, pero, ¿a quién no le ha afectado?
A estas alturas del artículo ya os habréis dado cuenta de que, en realidad no existe ninguna conspiración. Ninguno de los antes nombrados se ha puesto de acuerdo para urdir un plan tenebroso contra la red. En realidad todo tiene una explicación mucho más sencilla. Yo creo que todo lo que sucede se puede traducir en una sola palabra, una palabra sencilla, que dicha con tono solemne y en perfecto castellano describe perfectamente una sensación humana: MIEDO. La red provoca pesadillas a empresas, gobiernos, personas y grupos interesados en hacer que las cosas no cambien y continúen como hace años. A muchos les ha sobrepasado. Ese medio que hace una década sólo unos pocos utilizaban, ha acabado cambiando las reglas sociales y se ha convertido en una amenaza para ellos, sus negocios y sus formas de control. Hablar de una segunda burnuja de internet son palabras mayores, que puestas en boca de personas influyentes e interesadas en controlar la red, pueden sonar duras y muy rimbombantes.
Por fortuna la historia de la humanidad es, en sí misma, progresista. Porque sin progreso no avanzaríamos. Así que a todos esos acojonados que intentan dar un golpe de estado virtual me gustaría decirles una cosa, simple, sencilla, que dicha en tono solemne y en perfecto castellano se explica pos sí misma: ...que os den mucho por el culo. La batalla ya hace tiempo que la habéis perdido.




2 COMENTARIOS
¡A mí me lo vas a decir, Tomás! Soy especie en extinción, pues quieren cerrar mi blog, bueno más bien censurarlo. Y me temo que debe de ser por feo, o por lo fétido de mi aliento. Que lo que es por incluir excesos, o por criticar al poder, nada de nada. Yo, entre vago y perezoso, por no tener no tengo ni conexión propia al demonio de Internet. Que después de ver en su momento Tron, ya quedé bastante tronado. ¿Conspiración, dices? Yo lo llamaría conjura, si no de necios sí de miserables. Pero biueno, ya me estoy aprovisionando de tiza y en el mundo sobran muros. Así que, primero a desayunar y luego a actuar! Un abrazo
Esto que comentas que está ocurriendo con internet ha ocurrido en todos los campos, a los largo de la historia. Como bien comentas, seguro que todo sigue su camino, lo malo es que mientras van molestando y jodiendo al que le toca, lo bueno es que se destapan y se les ve el plumero, y ya vamos sabiendo (más aún) de que pie cojea cada uno.
COMENTAR